May 9, 2015

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Los Celos enseñan: ¡Aprende a cambiar tu ira por curiosidad!

Los Celos enseñan: ¡Aprende a cambiar tu ira por curiosidad!
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No hay  conducta más humana, que la de los celos, todos en esta tierra los hemos experimentado.  Un ejemplo de que celamos desde muy temprana edad, es el del niño que empieza a dar muestras evidentes de celos,  al exigir por ejemplo, la atención o compañía constante de su madre.

 

 

 

 Pero… ¿Qué son los celos y de dónde vienen?

Los celos nacen cuando percibimos una amenaza, cuando algo nos advierte que nuestro “objeto amado” puede sernos alejado o arrebatado por un tercero.  Lo complicado, es que no es fácil controlarlos, porque nacen desde los anhelos más profundos del ser humano y aparecen cuando sentimos vulnerada nuestra necesidad de sentirnos especiales y únicos frente a alguien en particular.

Existen varios tipos de celos en la pareja, aquí te contamos los más comunes:

Celos patológicos:  Es aquella inseguridad infundada, que acompaña a la persona celosa con todas las parejas que ha tenido, es decir, los celos patológicos, hacen que por naturaleza, esta persona sospeche de todo y de todos, siempre.

Celos reactivos:  Son los que sienten las personas que sufren de celos por experiencias ya vividas, esto significa que sospechan porque ya han sufrido una infidelidad anteriormente, o bien, porque sienten que la persona con la que están, no está comprometida al cien por ciento.  Los celos reactivos, se  manifiestan cuando el que los siente, por alguna razón, está detectando un potencial peligro.

Celos ocasionales:  Son los que ocurren sobre todo al principio de una relación,  y se manifiestan mientras ambas personas se van consolidando en todos los aspectos, tanto interiormente, como en su proyección de pareja hacia los demás.

 

Celos:  ¿Sinónimo o antagonista del  amor?

En realidad, los celos son una emoción tan natural, como la alegría o la tristeza,  somos humanos y es normal experimentar miedo o rabia, cuando sentimos que podemos perder a nuestro ser amado,  o que él mismo nos puede abandonar. 

Pero de celar normalmente, se puede pasar en un segundo a un sentimiento malsano.  Los celos desbordados llevan a cometer acciones dañinas y dolorosas, pudiendo incluso, causar en quienes los sienten, sentimientos incontrolables de desesperación, odio y rencor, y es de imaginar, que esta cadena perversa de angustias, trae en la mayoría de las veces, situaciones lamentables.

Los celos mal canalizados son la manifestación de un amor entendido con sentido de propiedad y de pertenencia.  Es muy fácil confundir posesión con amor, pero amar al otro no es pretender poseerlo ni hacerse su dueño.

 Celos

¿Hasta dónde permitir los celos?  ¿Hay límites?

Al principio de la relación, los celos son una sazón picante y placentera para la pareja.  Ese sentimiento “normal” de pertenecer, o de que “me perteneces”,  despierta toda clase de acciones, y ojo, también de adicciones.

Es bonito demostrar que “sentimos algo” por quien amamos y que nos afecta mucho el sólo hecho de imaginar perderlo, pero, otra cosa es pasar los límites, y transformar esos celos  en constantes y obsesivos, llegando al punto de desgastar totalmente la relación.  La línea entre los celos románticos y los obsesivos es muy, muy delgada.

Por eso es importante que aprendas a reconocer e identificar cuando estás sintiendo apego insano por tu pareja, y esto se detecta fácilmente al notar que pretendemos controlar su tiempo, su vida, sus pensamientos, su forma de ser y hasta su teléfono.  Si esto te está pasando, ten cuidado,  son señales potentes de apego nocivo, y es además, el inicio de una relación enfermiza y no constructiva.

 Celos 3

Tips de ayuda para controlar los celos

  • Comprende el origen de tus celos. Aclara qué situación detonó que te sintieras así.  Si no detectamos el origen, difícilmente podremos suavizar el enojo.
  • Haz frente a tus sentimientos.  Aprende a cuestionar los celos cada vez que aparecen.  Por ejemplo, pregúntate: “¿Estoy asustada o enojada? ¿Por qué estoy sintiendo este temor o enojo?”.  El cuestionarse, aclara qué es eso que nos está generando celos y ayuda a tomar medidas positivas para manejar la situación constructivamente.
  • Trata de hablar acerca de tus problemas con alguien externo. Hazlo con un tercero que no sea la persona en quien se están proyectando tus celos. Si no quieres ventilar la situación con alguien conocido, intenta preguntar anónimamente en una columna de consejos, en un blog o en un foro, o en una fuente con esas características.

 

 ¡Qué hacer si no te mediste y…ya ocurrió un desastre!

Si ya no hay nada que hacer y se desbordó tu sentimiento, entonces:

–  Pide disculpas.  El acto de pedir disculpas debe ser corto y simple, además es muy útil porque ayudará a obtener atención inmediata frente al enojo del otro, y lo más importante:  ¡romperá el ciclo!.

–  Comunica tus sentimientos y reconoce el problema con los celos.  Es muy probable que este tema tenga que ser conversado varias veces, es muy importante tener en cuenta que se debe hablar cada vez que haya un descontrol, pero tampoco hacer de esto una situación permanente y repetitiva que agote la confianza en el proceso.

 

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 Se puede aprender de los celos.  ¿Quién dijo que no?

Las emociones negativas tienen una gran importancia en nuestras vidas, bien manejadas nos transforman en mejores personas y nos enseñan a superar percances.

  • Te enseñarán a confiar en ti. ¿Si no confiamos en nosotros, quién lo hará?.  Al aprender a medir tus impulsos y a confiar en ti, irradiarás también confianza en los demás. Comienza por hacer una lista de todas tus cualidades, manténla en un lugar visible, y así recordarás que estás equipada con un gran talento, habilidades y dones especiales.
  • Vive Positivamente.  Recuérdate todos los días lo bien que estás,  a través de afirmaciones u otra forma positiva. Pensar positiva y saludablemente debe ser una acción cotidiana y permanente para que cause efecto. Con práctica y pericia, los pensamientos positivos invadirán tu vida y te convertirán en  una persona completa, flexible, capaz y libre de celos.
  • Se flexible. Abre la mente, analiza las situaciones con altura de mira antes de hacer juicios injustos.  Cabe la posibilidad de que sea tu punto de vista el que esté distorsionando la realidad.
  • ¡Pero sólo al principio!. Aparenta que no sientes celos mientras trabajas en superarlos, con el tiempo y la experiencia, la máscara se convertirá en realidad, pero mientras recorres ese camino difícil,  protégete de parecer una celosa.
  • Date el chance de fallar. Si caes y te sientes celosa de nuevo mientras estás en el trabajo de superarlos, no te frustres.  Continúa en la lucha, nada se hace perfecto en un solo intento.

 

¡Si has sentido celos, o si los estás sintiendo ahora mismo, ¡relájate!, estar viva es sentir cosas, pero da un golpe de timón para ser felíz!.  En lugar de dejar que los celos infecten tu relación, utilízalos como un motivo para trabajar en ti misma, conocerte y comprender los temores que te invaden.

 

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Un poco de celos son buenos en la vida, si no,  recuerda la adrenalina que dan,  sobretodo al principio de las relaciones.  ¡Sigue adelante, vive la vida, todo puede controlarse!.  Estamos en pleno proceso de mejoramiento y hay mucho camino por recorrer, así que empieza ya a cambiar tu ira por curiosidad, ¡hasta te divertirás!.  ¡Buen viento y buena mar!.

 

¿Has sentido alguno de estos tipos de celos?, ¿Qué has hecho para superarlos?.  Tus comentarios puedan dar luz a alguien que esté pasando por una situación similar ahora mismo.  Cuéntanos tus experiencias, te ayudará a liberarte, y, tal vez,  a liberar a alguien más. 

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